Según El Intransigente, se espera que la medida contribuya a reducir los precios en farmacias, al facilitar el ingreso de medicamentos importados y aumentar la competencia en el mercado local.
El Gobierno nacional dispuso que la Anmat ya no exija inspecciones presenciales en los laboratorios del exterior que exportan medicamentos a la Argentina. La medida busca acelerar los tiempos de aprobación y reducir los costos de importación, en línea con la política de desregulación impulsada por Federico Sturzenegger, titular de la Secretaría de Transformación del Estado.
Con este cambio, la autoridad sanitaria podrá reconocer las certificaciones de Buenas Prácticas de Fabricación emitidas por organismos internacionales de confianza, como la OPS, los países del Mercosur o los miembros del PIC/S, sin necesidad de enviar técnicos al extranjero. Solo en caso de riesgo sanitario o dudas sobre la calidad de un producto, la Anmat podrá ordenar verificaciones virtuales o presenciales.
Desde el Ministerio de Salud, conducido por Mario Lugones, señalaron que el objetivo es “evitar demoras en los trámites y ampliar la oferta de productos farmacéuticos sin perder autonomía regulatoria”. Sin embargo, sectores de la industria nacional expresaron preocupación por el posible impacto en los controles sanitarios, en un contexto donde el organismo enfrenta críticas por casos recientes vinculados a irregularidades.
En el Ejecutivo confían en que la flexibilización impulse una mayor competencia de precios y un descenso gradual de los valores en farmacias, especialmente en medicamentos de alta rotación. Con esta resolución, el Gobierno busca abrir el mercado, reducir costos y generar un entorno más competitivo para los consumidores argentinos.






Deja un comentario