Al cumplirse casi tres décadas del asesinato que marcó la historia del periodismo argentino, colegas y familiares renovaron el pedido de memoria y libertad de expresión.
En una jornada cargada de simbolismo y reclamo persistente, se llevaron a cabo múltiples homenajes a Jose Luis Cabezas en diferentes puntos del territorio nacional. Los principales eventos tuvieron lugar en Pinamar y frente al Congreso de la Nación, reuniendo a cientos de comunicadores y ciudadanos en los actos a 29 años de su crimen, cometido durante la temporada veraniega de 1997. Gladys Cabezas, hermana del fotógrafo, encabezó la ceremonia central donde se realizó la tradicional plantación de pinos en memoria de la víctima. Durante los discursos, se hizo hincapié en que «no se olviden de Cabezas», una frase que se ha convertido en un emblema contra la impunidad en la Argentina. Las asociaciones de prensa destacaron la importancia de defender el derecho a la información y recordaron el contexto de poder y mafia que rodeó el asesinato del reportero gráfico. La emblemática foto de la cámara colgada de un árbol volvió a ser la imagen predominante en las redes sociales y cartelería pública de la jornada. A pesar del paso del tiempo, el dolor de los familiares permanece intacto, denunciando que muchos de los condenados en su momento recuperaron la libertad antes de cumplir la totalidad de sus penas. Las ceremonias concluyeron con un minuto de silencio y un aplauso cerrado en honor a la labor profesional de quien pagó con su vida por mostrar la realidad oculta de una época.






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