Las estimaciones disponibles para la campaña 2026/27 señalan una disminución en la extensión de terrenos consagrados a cereales invernales en el sudoeste bonaerense y zonas vinculadas del noreste pampeano. Se prevé que la superficie total de cultivos de fina alcanzaría los 2,16 millones de hectáreas, cifra que implica una reducción de 180.000 hectáreas frente al ciclo productivo previo.
Este descenso de 8% refleja una tendencia hacia la cautela entre los productores respecto a sus compromisos de inversión agrícola. El trigo constituiría el componente mayoritario de esta superficie, representando el 64% del área disponible, equivalente a 1,39 millones de hectáreas aproximadamente.
La contracción en la siembra obedece a múltiples consideraciones que evalúan los chacareros. Rentabilidad esperada, comportamiento de los mercados internacionales de granos y antecedentes climáticos de ciclos anteriores figuran entre los aspectos más relevantes que influyen en estas definiciones.
El trigo mantiene su posición como cultivo invernal predominante en la región analizada. Empero, no es el único que aprovecha la estación fría. Cebada, avena y centeno, que suman el 36% restante de la superficie de cultivos de fina, también participan del esquema productivo regional con relevancia económica.
El sudoeste y oeste de Buenos Aires junto con el noreste de La Pampa componen una cuenca agrícola de gran importancia para el país. La producción generada en estos territorios abastece tanto necesidades domésticas como demandas de mercados externos, lo que refleja su gravitación en la economía nacional.
Los datos que circulan en espacios especializados provienen de investigadores y técnicos que realizan seguimiento continuo del sector agrario. Su análisis detallado de variables múltiples permite construir proyecciones sobre comportamientos futuros de la actividad, información valiosa para actores involucrados en la cadena productiva.
Imagen: Chaos Tyrone / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo






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