Mayo trajo una tregua relativa para el sector ganadero, con una leve recuperación en el volumen de animales faenados después de un período de caídas más pronunciadas. Aun así, los números permanecen rezagados respecto a lo registrado durante 2025, manteniéndose la presión sobre productores e industria.
El aspecto alentador de la coyuntura actual es el desempeño de los rendimientos por cabeza de ganado. El peso promedio de las carcasas alcanzó 239,6 kilos en mayo, cifra que refleja animales con mejor ganancia de peso y características productivas superiores comparadas con períodos anteriores.
Esta mejora en calidad individual resulta significativa dado el contexto de contracción general. Los ganaderos, trabajando con inventarios más limitados, logran producir animales de mayor peso, lo que sugiere un manejo técnico mejorado o condiciones alimentarias más favorables en los últimos meses.
Para la industria frigorífica, procesar menor cantidad pero con mejor rendimiento unitario altera el cálculo económico de la operación. Aunque el volumen es crítico para la utilización de capacidad instalada, el mayor peso promedio de las carcasas proporciona un colchón de recuperación en términos de kilos totales procesados.
La dinámica observada en mayo plantea interrogantes sobre cuál será la tendencia a seguir. Si la recuperación en faena persiste combinada con mantenimiento de pesos superiores, el sector podría estar encontrando un nuevo punto de equilibrio. Por el momento, los datos sugieren una industria que se reposiciona ante cambios en la disponibilidad de hacienda.
Imagen: Guadalupe Ayarza Romero / Unsplash – Con informacion de Clarín Rural





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