El Proyecto Vicuña, que impulsa la producción de cobre, oro y plata en San Juan, solicitó su adhesión al RIGI con una inversión estimada en US$9.737 millones. La iniciativa contempla una vida útil inicial de 25 años, la creación de infraestructura estratégica y el desarrollo de una operación destinada a fortalecer las exportaciones, generar divisas e integrar a la Argentina en las cadenas globales vinculadas a la transición energética.
El Proyecto Vicuña, una de las iniciativas mineras más importantes en desarrollo en Argentina y uno de los emprendimientos cupríferos de mayor relevancia a nivel global, avanzó con su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La propuesta, presentada por Vicuña Argentina S.A., contempla una inversión total consolidada de US$9.737 millones, de los cuales más de US$9.000 millones corresponden a activos computables. Además, prevé desembolsos por más de US$2.000 millones durante los primeros dos años de ejecución.
Ubicado en la provincia de San Juan, a unos 350 kilómetros al noroeste de la capital provincial, el proyecto integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, donde se prevé la extracción, procesamiento y exportación de cobre, oro y plata.
La iniciativa incluye el desarrollo de una operación minera a cielo abierto, una planta concentradora, instalaciones de lixiviación, infraestructura eléctrica, sistemas de abastecimiento de agua, caminos de acceso, campamentos e instalaciones de apoyo para los trabajadores.
El plan de desarrollo se dividirá en dos etapas. La primera, que se extenderá hasta fines de 2026, contempla tareas de ingeniería, exploración, construcción temprana de infraestructura y estudios de expansión. La segunda etapa, prevista entre 2027 y 2031, estará orientada a la construcción principal, la puesta en marcha de las instalaciones y el inicio de la producción comercial.
Según las estimaciones presentadas, el proyecto tendrá una vida útil inicial de 25 años, con potencial para extenderse hasta los 50 años mediante futuras ampliaciones e inversiones complementarias.
El Proyecto Vicuña es considerado estratégico por su capacidad para incrementar las exportaciones argentinas de minerales críticos y consolidar la participación del país en cadenas globales vinculadas a la transición energética, la electromovilidad y la infraestructura energética.
Además, la iniciativa prevé una participación de proveedores locales superior al 20% y contempla el desarrollo de infraestructura que podría generar un impacto positivo en la actividad económica regional.
La adhesión al RIGI busca brindar previsibilidad a inversiones de largo plazo y fortalecer el posicionamiento de Argentina como destino para proyectos vinculados a sectores estratégicos con alto potencial exportador.





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