En una jornada dedicada a buenas prácticas agrícolas realizada en Santa Fe se pusieron a prueba distintas tecnologías y metodologías de aplicación con un resultado central: la máxima calidad en las aplicaciones se alcanza utilizando volúmenes de agroquímicos inferiores a los que típicamente se emplean en el sector.
El evento incluyó demostraciones simultáneas con drones, aviones fumigadores y máquinas terrestres. Esta variedad de equipos y tecnologías permitió generar comparaciones directas bajo condiciones equivalentes, otorgando solidez a las conclusiones extraídas de las pruebas realizadas.
Los organizadores aseguran haber confirmado tres conceptos importantes que van en contra de los paradigmas más profundamente arraigados en las prácticas agrícolas tradicionales. El principal es que no es necesario aplicar grandes volúmenes para lograr excelentes resultados de calidad. Se trata de un quiebre conceptual significativo respecto a la forma en que históricamente se han manejado los agroquímicos.
Este descubrimiento tiene repercusiones directas tanto en lo económico como en lo ambiental. Reducir volúmenes significa disminuir gastos en insumos químicos y, simultáneamente, reducir la carga de residuos que se dispersan en el ambiente. Para productores de cualquier escala, representa una oportunidad de mejorar eficiencia sin comprometer resultados.
Los otros dos conceptos confirmados en la jornada también constituyen desafíos a las formas tradicionales de trabajar en el campo. En conjunto, estos hallazgos surgidos de pruebas prácticas ofrecen orientación valiosa para que productores y contratistas replanteen sus estrategias de aplicación agrícola, tanto desde la perspectiva técnica como económica y sustentable.
Imagen: Tom Fisk / Pexels – Con informacion de Bichos del Campo






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