Una nueva jornada de presión sobre el peso argentino se reflejó en el comportamiento del mercado cambiario. El dólar mayorista abrió operaciones en $1.513,50, marcando una suba que, sin embargo, no compromete el margen de flotación: la cotización quedó 25% por debajo del techo de la banda.

En el segmento CCL, la divisa estadounidense volvió a superar ampliamente los $1.600, incrementando nuevamente la brecha con las cotizaciones oficiales y evidenciando las tensiones subyacentes en el sistema cambiario del país.

Analistas y organismos económicos proyectan diferentes escenarios para el tramo final del año. El REM—que agrega estimaciones de múltiples fuentes—calcula que el dólar mayorista alcanzaría $1.630 en diciembre. FocusEconomics, por su parte, prevé una cotización aún más elevada de $1.645 para ese mes.

Estas proyecciones coinciden en una dirección: la expectativa de continuidad en el fortalecimiento de la divisa norteamericana en los próximos meses. La magnitud exacta permanece en debate, pero la mayoría de los analistas anticipa presión alcista sobre el dólar.

El escenario actual refleja los desafíos que enfrenta la economía argentina en materia cambiaria. La política de flotación controlada mediante bandas intenta minimizar la volatilidad, pero los desequilibrios macroeconómicos fundamentales siguen generando presiones sobre la moneda nacional. Para empresas, inversores y ciudadanos, este contexto incide directamente en decisiones de consumo, producción y planificación financiera.

Imagen: Mathieu Turle / Unsplash – Con informacion de Ámbito

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