El Centro Cultural de la Cooperación alberga cada sábado una experiencia teatral singular. «Expediente 1492. La última confesión de Colón», adaptada de una novela de Alejo Carpentier, propone un formato revolucionario: transformar la sala en juzgado vaticano donde los espectadores emiten el veredicto final sobre si el navegante debe ser santo.
La adaptación fue elaborada por Santiago Ferrigno, quien explica que el trabajo consistió en reinterpretar el material literario de Carpentier dentro de una estructura dramática que permitiera la participación del público. Se trató de un proceso de reconstrucción minucioso que no sacrificara la complejidad del original ni tampoco la capacidad de enganche emocional necesaria para mantener la tensión teatral.
Un elemento clave en la propuesta es el empleo estratégico del humor inteligente. Lejos de ser superficial, funciona como herramienta que facilita el acceso a temas densos y controvertidos. Mediante diálogos agudos y situaciones paradójicas, la obra logra que la audiencia permanezca comprometida mientras se cuestiona la narrativa histórica tradicional sobre Colón.
Cuando finaliza la función, llega el momento decisivo: la votación. Ferrigno revela que las decisiones del público invariablemente sorprenden, tanto por los resultados como por las conversaciones que desatan entre los asistentes. Estos debates espontáneos prolongan la experiencia teatral más allá del escenario, transformando a la sala en espacio de reflexión colectiva.
Esta modalidad de teatro participativo responde a una necesidad contemporánea de reexaminar figuras y narrativas históricas desde ópticas críticas. Al transferir el poder de decisión al público, la obra cuestiona no solo la figura de Colón sino también la capacidad de la sociedad actual para evaluar y juzgar el pasado de manera fundamentada. «Expediente 1492» se erige así como ejercicio de democratización histórica.
Imagen: Marina Leonova / Pexels – Con informacion de Perfil





Deja un comentario